Filetes olfatorios
sensorial · cabeza
El olfato conecta con memoria y mundo, pero si cambia primero se investiga. La metáfora no debe tapar infección, trauma o causa neurológica.
Orientación de cuidado
Son las fibras nerviosas responsables del olfato; una pérdida de olfato nueva o progresiva requiere evaluación médica para identificar la causa (infecciosa, traumática o neurológica).
Lo que propone la biodescodificación
La biodescodificación los lee como un conflicto de contacto olfativo no deseado: no querer oler algo, "esto apesta", literal o simbólicamente. Señala que el olfato sirve sobre todo para identificar a la pareja sexual y lo propio —el territorio—, y extiende el "oler mal" a todo lo que tenga relación con el entorno: "algo huele mal en nuestro entorno y no estamos dispuestos a seguir oliéndolo", por lo que la biología frenaría la capacidad olfativa. Aclara que no lo considera un problema que comporte situaciones graves, pero que entenderlo puede ayudar si en paralelo hay otras enfermedades.
La mirada de Trascender Consciente
Lo primero, porque cambió mucho en los últimos años: la pérdida del olfato es frecuente después de infecciones virales, y en la mayoría de los casos se recupera —aunque puede tardar meses—. Hay algo que ayuda y casi no se ofrece: el entrenamiento olfativo, oler de forma sistemática unos pocos aromas fuertes dos veces por día durante semanas.
Lo que se consulta: una pérdida de olfato que aparece de golpe y de un solo lado, o acompañada de sangrado nasal, dolor de cabeza o alteración neurológica. Y en personas mayores, una pérdida progresiva del olfato puede ser un signo temprano de enfermedad de Parkinson o Alzheimer, y conviene mencionarlo en la consulta.
Y algo de seguridad que se subestima: quien no huele no detecta un escape de gas, un incendio ni un alimento en mal estado. Detector de humo y de gas, y fechas de vencimiento a la vista.
Lo que TC no hace es leerlo como negarse a oler el entorno. Y lo que acompañamos es lo que casi nadie reconoce como pérdida: sin olfato se pierde casi todo el sabor, y con eso el placer de comer y buena parte de la memoria afectiva — es un duelo real y suele transitarse en soledad.
Ejes posibles de exploración
- Pérdida de olfato súbita o progresiva, infección, COVID, traumatismo, exposición química o signos neurológicos.
- Impacto en gusto, seguridad alimentaria, humo/gas y disfrute cotidiano.
- Relación subjetiva con cercanía, rechazo o saturación de olores solo como vivencia.
- No sexualizar ni territorializar una alteración del olfato.
Preguntas que abren
- ¿La pérdida de olfato apareció después de infección, golpe o exposición química?
- ¿Hay otros síntomas neurológicos o respiratorios?
- ¿Qué cambia en seguridad y disfrute cuando no se huele bien?
- ¿Qué evaluación médica falta antes de interpretar?
Lo que no podemos concluir
- Una pérdida de olfato persistente no se explica solo por "contacto no deseado"; requiere evaluación médica de su causa.
El Atlas no diagnostica ni reemplaza consulta médica, psiquiátrica ni psicoterapéutica.
Conceptos de Trascender Consciente
- Límites y ética de Trascender Consciente
- El síntoma como lenguaje y coherencia
- Responsabilidad no es culpa
- La postura del acompañamiento
Escrito por Gisela Batista — Terapeuta · acompañamiento en Trascender Consciente.