Desgarro perineal o vaginal

También: desgarro vaginal · lesión perineal del parto

reproductivo · pelvis

Un desgarro no es el cuerpo dudando de dar a luz. Es una lesión física del parto que se repara y se sigue con cuidado clínico.

Orientación de cuidado

Los desgarros perineales y vaginales pueden ocurrir durante el parto y varían en ubicación y profundidad; no son términos completamente intercambiables. Sangrado abundante, dolor que empeora, fiebre, mal olor, apertura de una reparación, dificultad para orinar o evacuar, o pérdida de control requieren consulta pronta. La recuperación y los cuidados deben seguir la indicación obstétrica; el dolor persistente también merece evaluación de piso pélvico.

Referencia clínica: MedlinePlus - Después de un parto vaginal

Lo que propone la biodescodificación

La biodescodificación lo lee como un conflicto de "futura mamá" con miedo, dudas y desprotección, y le da como sentido una contradicción biológica: "el desgarro se produce para no tener al bebé", porque por un lado el perineo estaría preparado para dar a luz y por otro habría "un programa que impide esa elongación muscular". Lo formula como miedo y dudas a dar a luz por sentirse desprotegida.

La mirada de Trascender Consciente

Lo primero es lo que reduce los desgarros de verdad, y es concreto: el masaje perineal en las últimas semanas de embarazo, las compresas tibias durante el expulsivo, el acompañamiento en la fase de pujo y las posiciones que no sean acostada boca arriba. Nada de eso depende de la actitud de la mujer.

Y lo que corresponde después, sobre todo en desgarros de tercer o cuarto grado: reparación adecuada, seguimiento, y derivación a kinesiología de piso pélvico. Se consulta si queda dolor persistente, dificultad para controlar gases o materia fecal, o dolor en las relaciones. Nada de eso es "normal después de un parto", y todo tiene tratamiento — pero muchas mujeres lo callan durante años.

Lo que TC no toma es que el cuerpo se desgarre "para no tener al bebé". Un desgarro depende del tamaño del bebé, de la rapidez del expulsivo, de la posición y del manejo obstétrico. Atribuirlo al miedo de la mujer le entrega la responsabilidad de una lesión que sufrió, en un momento en que además suele sentir que su cuerpo la falló.

Lo que acompañamos es eso: el impacto en la sexualidad y en la imagen del propio cuerpo después del parto, que rara vez se pregunta en los controles.

Ejes posibles de exploración

Preguntas que abren

Lo que no podemos concluir

El Atlas no diagnostica ni reemplaza consulta médica, psiquiátrica ni psicoterapéutica.

Conceptos de Trascender Consciente

Escrito por Gisela Batista — Terapeuta · acompañamiento en Trascender Consciente.

Volver al Atlas Bio-Emocional · El Árbol de la Conciencia